Argentina: Vacaciones en medio de la Naturaleza

¿Alguna vez has terminado las vacaciones y llegaste a casa sólo para encontrarte agotado y necesitas otras vacaciones sólo para descansar y recuperarte?

Después de tres semanas viajando por diferentes partes de Uruguay y Argentina, me encontré agotada mental y físicamente. Cada día de ese par de semanas consistía en viajes sin parar entre diferentes ciudades, entrevistas de televisión y radio, colaboraciones con empresas y gobiernos, blogs y captura de momentos especiales a todas horas, largas horas de transporte en autobús y muy poco sueño.

Después de salir de Córdoba Argentina y recibir mi pasaporte brasileño, estaba en el camino al norte hacia Brasil. Había oído hablar sobre un hotel en medio de la naturaleza altamente clasificado en llamado Ñande Reta y pensé que podría ser una parada perfecta y necesaria en mi camino a las Cataratas de Iguazú en Brasil (una de las maravillas del mundo). Una cosa muy buena sobre Argentina es sus sistema de autobuses, especialmente en comparación con otras partes del mundo que he visitado. Desde mi experiencia, estaban organizados y mucho más limpios que en otros lugares y por eso decidí no tomar un avión e ir por tierra.

A primera vista, en el mapa, no parecía mucha distancia entre Argentina central y el norte, pero el mapa a veces engaña.

Llegar desde Córdoba al hotel fueron alrededor de 15 horas en autobús y otras 6 en coche. Siendo la persona aventurera que soy, decidí tomar el reto y hacer el camino hacia el norte para ir a una ciudad llamada Goya. Llegué a las 3:00 y me sentí como en otro planeta. El hotel organizó mi transporte: un coche fue a buscarme a la estación de autobuses y desde allí hicimos 5 horas más en todo terreno hasta el hotel. Si uno busca aventura, este es el camino que debe tomar: gran parte del recorrido era por tierra y era un poco como estar montada en una montaña rusa. Fue un viaje largo, pero al llegar al hotel me di cuenta de que había merecido la pena y me alegré de haber ido, porque era un hotel super bonito.

Ese lugar transmite una energía de tranquilidad increíble y me sentí muy cómoda desde que entré en el hotel por la mañana, justo a tiempo para el desayuno. Está ubicado en el medio de la nada. La naturaleza estaba alrededor y el silencio llenaba el aire.  Al entrar vi una piscina grande, con hamacas y sillas alrededor para relajarse y leer un libro.

Este tipo de hotel es como un refugio al aire libre. Ofrecen muchas actividades diferentes durante todo el día, como paseos a caballo, visitas guiadas por la naturaleza a través de los bosques, paseos en barco por el día y la noche, etc

Este es un lugar perfecto para una familia, una pareja o una persona aventurera como yo. Este es un lugar para olvidarte de tus preocupaciones y simplemente relajarte. Tienen tres comidas organizadas durante todo el día que son absolutamente deliciosa, así que no tienes que pensar y encontrar una ubicación cerca para comer. Las opciones varían y es comida casera, fresca e increíble!

El hotel tenía una cabaña muy agradable con una mecedora delante de una chimenea (era verano así que no encendimos el fuego). Todas y cada una de las habitaciones estaban bien diseñadas y eran muy acogedoras, con una cama increíblemente cómoda. Una de mis partes favoritas era despertarme por la mañana y mirar por la ventana y escuchar los pájaros y disfrutar de una agradable brisa fresca. Mi conexión a Internet no llegaba a mi habitación, sin embargo al final fue algo positivo, porque eso me obligó a desconectar un poco y usarlo sólo en la recepción cuando lo necesitaba.

Una de las mejores actividades que este hotel ofrecía era la oportunidad de pasear en barco (también por la noche) para ver los caimanes y todos los animales que estaban en la zona del lago. Me sorprendió gratamente cuántos animales y  vida silvestre realmente vimos en el tiempo que estuvimos. Tuve mi cámara durante todo el tiempo y obtuve algunas fotos realmente geniales de este emocionante viaje.

Sin embargo, creo mi experiencia favorita fue disfrutar del atardecer mientras regresábamos en el barco al hotel. Fue la puesta de sol más hermosa que he visto en mi vida! Ni siquiera puedo explicar con palabras la paz que sentí en ese momento.

A veces, cuando la vida es caótica y trabajamos sin parar todo el día y rodeados de gente, la mejor medicina es un poco de naturaleza y tiempo a solas.

Los estudios demuestran que la energía mental de la gente rejuvenece cuando pasan un poco de tiempo en la naturaleza o incluso sólo mirando una imagen de la naturaleza.

Los días que estuve en este hotel también me ayudaron a aclarar mis ideas y poner un poco de orden en mi mente, obtener una nueva perspectiva, una concentración más clara y volverme a centrarme para continuar con mis viajes.

Cuando muchas personas piensan en vacaciones, piensan en actividades sin parar, grandes ciudades, playas y fiestas. Sin embargo, tener unas vacaciones en la naturaleza podría ser una opción diferente que vale la pena explorar.

Explora la naturaleza. Apaga los aparatos electrónicos y detente el tiempo suficiente para escuchar a los pájaros cantando y sentir el viento contra su piel. Cuando hagas esto, te sentirás más rejuvenecido, feliz, pacífico y listo para abordar cualquier problema que te venta de otra manera.

 

 

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Sarah - thenomadicdreamer.comArgentina: Vacaciones en medio de la Naturaleza