Camino de Santiago: Disfrutando del Ahora

¿Cuántas veces en la vida vamos a un sitio tranquilo, lejos de todas las distracciones de la vida y disfrutamos del “ahora”?

No fue hasta el Camino de Santiago donde tuve la oportunidad de estar en silencio, escuchando mi interior, por primera vez durante un largo tiempo. Con cientos y cientos de kilómetros que caminar a lo largo un 31 días, el silencio empezó a ser algo normal para mí.

Teniendo en cuenta que tenía ampollas, cansancio y dolor por todo mi cuerpo, tenía que concentrarme en cada paso que daba.

No dejaba de imaginar, en muchos momentos, sobre mi llegada a Finisterre (el fin de camino), pero al saber que me quedaban cientos de kilómetros por delante, al pensar en ello, me sentía débil.

Aprendí, por primera vez, como desconectar mi mente y dejar de pensar en mis planes de futuro e ideas y enfocarme en mi estado actual.

Mi necesidades incluían: hidratarme, comer, dormir, ir al baño y controlar el dolor.

Me preguntaba:

  • ¿Cómo me siento ahora mismo?
  • ¿Cómo estoy mentalmente?
  • ¿Me estoy alimentando correctamente?
  • ¿Estoy bebiendo suficiente agua?
  • ¿Duermo y descanso lo suficiente?

Durante ese mes, estuve muy enfocada en esos cinco aspectos de mi vida. Cuando sentía carencias en alguno de ellos y no estaba equilibrada, lo notaba rápidamente.

Escuchaba cada día mi cuerpo, para controlar y mantener un estado de equilibrio y prestar atención a los aspectos que necesitaba para que funcionara lo mejor posible.

Quizás no tienes mucho tiempo durante el camino, pero hay muchas cosas que puedes hacer en tu día a día, para disfrutar de tu momento de soledad:

  • Ejercicios de respiración profunda (10 respiraciones para empezar)
  • Meditación (empieza con 5 minutos cada día)
  • Deja la electrónica y disfruta de tu yo interior…

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Sarah - thenomadicdreamer.comCamino de Santiago: Disfrutando del Ahora