El Camino de Santiago: Hacer lo Imposible

Antes de hacer el Camino de Santiago no estaba acostumbrada a recorrer largas distancias, ni a hacer excursiones por el campo. Pensaba que la naturaleza era bonita, pero no había pasado mucho tiempo en ella. Sólo la idea de caminar más de 4 horas al día, me agotaba. De hecho, nunca me había gustado mucho andar.  

Una voz en mi interior, no paraba de repetir: “Tienes que hacer el Camino de Santiago” y al pensar en ello, sentía algo muy fuerte en el fondo de mi corazón.

Cuando lo sentí la primera vez, no estaba en la mejor forma física: estaba convencida de que no podría caminar tanta distancia. Pensaba en cien razones y excusas por las que no podría hacer el Camino.

Me decía a mí misma: “Más adelante lo haré”, “Tengo que entrenar primero”, “Quizá ahora no sea el momento”, etc..

Quería correr en la dirección contraria a lo que estaba sintiendo: pero no pude.

Era una sensación muy fuerte que me consumía, aunque intentara evitarlo. Después de semanas y semanas sintiendo esa sensación, lo acepte: iba a hacer el Camino de Santiago.

Físicamente no me sentía preparada, pero iba a hacerlo de todos modos. Muchas veces en la vida nos tenemos que enfrentar a cosas que nos parecen imposibles.

En mi caso, lo imposible era estar 31 días seguidos caminando una media de 6 horas al día, cruzando España.

Sin embargo, no te sorprendas, como en mi caso, si las cosas que parecen imposibles en tu vida te tiran del corazón hasta que las haces.  

 

[cml_media_alt id='5070']016. BLOG[/cml_media_alt]

 

¿Que imposibles tienes en tu vida?

¿Hay algo que tú sabes que deberías hacer, pero buscas todas las razones del mundo para convencerte de que no podrías hacerlo?

Un sueño de la infancia, una meta: dejar de fumar, perder de peso, estudiar una carrera, etc.

Decídete a hacer los imposibles de tu vida. Decídete, que lo lograrás, no importa cuanto tiempo cueste o lo difícil que sea. Si hubiera visto el camino y la distancia en total, no hubiera podido terminarlo.

Sin embargo, yo hacía un paso cada vez y solo pensaba en el paso siguiente… ¿Sabes lo mejor parte?  

Paso a paso, terminé de hacer mi imposible.

Las cosas difíciles de conseguir en la vida son las que más merecen la pena hacer.

En todos los objetivos que nos fijamos en la vida, sean pequeñas cosas o grandes retos, no podemos fijarnos en el objetivo final, sino en cada paso.

Poco a poco, estaremos más cerca hasta alcanzar nuestro objetivo.

 

No olvides de leer: 

 

 

Sarah - thenomadicdreamer.comEl Camino de Santiago: Hacer lo Imposible