Siempre Amado

 

Al vivir en el extranjero un largo tiempo lejos de tu familia y amigos, echas de menos el cariño y el calor de las personas que quieres. A veces la vida va tan rápido que, antes de que nos demos cuenta, se pasan las semanas o los meses y no has hablado con nadie.

Lo más fácil es buscar a tus seres queridos en Facebook, para conocer sus novedades. Ves que todo sigue bien y sigues con tu día a día. Sin embargo, las personas que viven a más de 5.000 km siguen adelante, evolucionando y creando su propia vida, de la que ya no eres parte, como siempre has sido. No es algo malo, pero a veces te sientes excluida de tu propia vida.

Dicho esto, a veces es bueno sentirse querido y saber que las personas que te importan piensan en ti. Es normal. Somos humanos…

Siempre he tenido muy buena comunicación con mi abuela.

Desde que era una niña, memoricé su teléfono y la llamaba en cualquier momento: siempre estaba ahí para escucharme y darme consejo. Confieso que cuando llegué a España, no mantuve el contacto con ella como antes.

Un día, me di cuenta de que ya habían pasado casi dos meses sin hablar con mi abuelita. Nunca he esperado tanto tiempo y tenía miedo de llamarla. Pensé que estaría muy decepcionada conmigo y triste y por eso lo aplacé, lo que agravó el problema.

Decidí que no podía esperar más y la llamé.

Con voz dulce y sorprendida contestó. Antes de que pudiera decir algo, le pedí perdón por todo y le expliqué que siempre pienso en ella, aunque hubiera pasado mucho tiempo y que tenía miedo de llamarla.

Ella me dijo, “Sarah, te quiero más de lo que podrías imaginar. Aunque pasaran 5 años, podrías llamarme y te contestaría encantada. Siempre estaré aquí para tí. Eres muy importante, estoy muy orgullosa de tí y siempre te llevaré en mi corazón.”

Lo que me dijo mi abuela, de casi 90 años, es exactamente lo que necesitaba oír en ese momento.

No somos conscientes del poder que tienen las palabras y cómo pueden influir en nosotros. Es verdad que ya no estoy involucrada en la vida de mi familia y amigos, como antes, porque viajo mucho y vivo en otro país.

Mi relación con todos es muy diferente, pero sé que me quieren y me apoyan. También me doy cuenta de que debería expresar más lo que me importan, porque igual que yo me siento bien cuando lo oigo, ellos también se sentirán así.

No dejes de decir a tus familiares y amigos lo importantes que son en tu vida, lo que los quieres y todo lo que te aportan.

Tenemos que aprovechar cada momento que tengamos para hacer saber a los demás todo lo bueno que pensamos de ellos.

A veces solo nos quejamos de los pequeños defectos, pero no valoramos todo lo bueno de las personas que comparten con nosotros nuestras vidas.

No te olvides de leer: 

 

Sarah - thenomadicdreamer.comSiempre Amado