Puenting de la Prensa de 007 James Bond en Suiza

El miedo puede ser paralizante: puede detenerte en tu camino. En muchas situaciones, el miedo te hace sentir bloqueada y a veces incapaz de hablar.

Estaba aterrada la mañana del 5 de Octubre, unos días después de mi 25 cumpleaños. Sabía en lo que me estaba metiendo. Tomé la decisión yo sola, hice una reserva para hacer puenting en Ticino, Suiza: 220 metros de caída libre y sin agua abajo (por si acaso).

Muchas personas han visto este salto, sin darse cuenta. Si has visto la famosa película de James Bond, Goldeneye, en la escena inicial donde James Bond está corriendo a lo largo de una presa muy estrecha, se acerca al borde y salta al vacío.

 

 

Ese fue mi autoregalo de cumpleaños. Sentía como si mi corazón fuera a explotar cuando me acerqué al escritorio donde tenía que firmar los papeles que eximían a la empresa de responsabilidad y donde asumía el riesgo de lo que iba a hacer. Tenía muchas dudas, mientras mis manos sudorosas temblaban cuando firmaba todos los documentos.

“¿Y si la cuerda se rompe?,¿Y si la cuerda me enreda?, ¿Y si tengo un infarto?… y si, y si, y si…” Todas esas dudas pasaban por mi cabeza…

Después de interrogar a la mujer que me estaba poniéndome el arnés y todo el equipamiento para el salto, sobre su experiencia y mi seguridad, el momento llegó para esperar en la fila. Respiré muy hondo mientras escuchaba las últimas instrucciones antes de llegar al borde del abismo.

En los momentos de miedo y pánico cada persona reacciona de forma diferente: algunos están en silencio, otros lloran o cambian de decisión, en el último momento. Yo me puse a gritar como una loca. No me importaba lo que pensaran los demás de mi.

Tenía todo el miedo del mundo…!

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A la cuenta de 3, SALTA….! 1, 2, 3…….

¿Recuerdas que he escrito que el miedo puede paralizante?

Pues en ese momento, me quedé totalmente paralizada. Recuerdo las dudas que me entraron sobre mi decisión. Recuerdo ese momento de agobio y miedo extremo.

Pero tuve que tomar una decisión:

¿Me iba a rendir o iba a ser valiente y saltar? “SARAH..!, SALTA..!, SALTA..!” – Me dijeron los demás, y con toda la adrenalina dentro, respiré hondo, y salte.

Podría haberme hecho un regalo menos arriesgado y hacer algo más seguro.

 

[cml_media_alt id='6270']TATA[/cml_media_alt]

 Tenía miedo, pero al final me atreví y salté. Tuve una experiencia increíble que nunca olvidaré por muchos años que viva. No fue la opción más segura, sin embargo segura no es siempre lo mejor.

Cuando nos enfrentamos al miedo, la cosa más fácil es rendirse o evitar estas situaciones. Sin embargo, ¿es la mejor opción, la opción más segura?

Si no nos arriesgamos, perderemos muchas oportunidades en nuestra vida, tanto personal como profesionalmente.

En la vida nos encontramos con muchas situaciones en las que tenemos que arriesgar o quedarnos como estamos, que es la opción más cómoda y segura:

¿Cambio a un trabajo donde puedo tener más oportunidades de mejorar o me quedo en el que estoy, no vaya a ser que no me vaya bien y al final pierda este?

¿Doy rienda suelta a mi corazón o sigo con una relación estable que no me aporta lo que realmente me llena, pero me da estabilidad?

¿Emprendo este proyecto y creo mi empresa o sigo trabajando para otro?

¿Doy un cambio radical a mi vida y hago lo que siempre quise hacer?

Todo en la vida son decisiones más o menos importantes, en las que podemos optar por una opción más arriesgada, pero que nos puede aportar mucho más o ser más seguros, arriesgando menos, pero también manteniendo lo que tenemos.


No te acomodes con las cosas que no te llenan de verdad, da pequeños pasos al principio y poco a poco serás capaz de cambiar todo lo que no te gusta en tu vida.

Como en todo hay un equilibrio y no podemos vivir siempre al límite, pero tampoco perder oportunidades importantes…

 

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Sarah - thenomadicdreamer.comPuenting de la Prensa de 007 James Bond en Suiza