Visita a un Parque Ético de Elefantes en Chiang Mai, Tailandia

Cuando viajas a muchos países asiáticos, donde el budismo y el hinduismo son los más frecuente, es difícil no mirar a tu alrededor y ver las hermosas pinturas, tallas en templos y las estatutos de los elefantes por todas partes.

Los elefantes, especialmente en Tailandia, tienen un papel muy especial en la historia, así como un importante significado espiritual y cultural.

A lo largo de la historia, han sido utilizados para muchos propósitos, pero desafortunadamente no siempre para bien. Los elefantes tienen una larga historia de abusos y son utilizados para trabajos forzosos y para transportar toneladas de madera.

Entrenar a un elefante no es una tarea fácil. Comienza desde que nacen, por lo general son entrenados hasta la edad de 10 años y luego se ponen a trabajar.

Un elefante sano puede terminar viviendo y trabajando durante más de 50 años de su vida.

 

Afortunadamente, este tipo de tratamiento laboral extremo fue prohibido, pero luego poco después comenzaron a utilizarse con fines turísticos y espectáculos.

Tailandia atrae a personas de todo el mundo de diferentes edades y culturas. Muchas personas viajan a Tailandia con la esperanza de interactuar y tener una auténtica experiencia con elefantes.

Sin embargo, muchas veces los turistas se adentran ciegamente en la situación o se unen a una compañía y se encuentran en un campamento de elefantes donde los elefantes se encuentran en terribles condiciones de vida, con cadenas en los tobillos y grandes asientos en la espalda para transportar un gran número de turistas.

Si bien uno podría pensar que montar elefantes por la jungla se ve muy bien en su Instagram, no es muy agradable para el elefante, ya que no está diseñado para ser un animal de equitación.

Mucha gente dice, “Los elefantes son grandes y duros, montarlos no les hace daño …”

Sí, los elefantes son duros, pero cuesta mucho entrenar a los elefantes para que sean excelentes. Este entrenamiento, que comienza desde el nacimiento, es una experiencia terrible, en la que se les infligen dolor y ningún elefante, ni otro animal, debería padecerlo en su vida.

Teniendo eso en cuenta, me aseguré de buscar bien al elegir el mejor lugar para ver elefantes en Chiang Mai, en la parte norte de Tailandia. Sin duda, este es uno de los destinos más populares para ver elefantes, pero dado que hay tantas opciones, es necesario investigar un poco para elegir un lugar ético.

Mi elección:

Noi, dueño del parque, proviene del noreste de Tailandia. Comenzó como guía turístico y pudo ver de primera mano el horrible tratamiento que se le daba a los elefantes en la empresa en la que trabajaba. No podía soportar ver eso cada día, por lo que decidió que ya era suficiente y que iba a hacer todo lo que pudiera para salvar a los elefantes. Empezó su propio parque y ha estado en ello desde los últimos seis años.

La misión de Noi es “Ayudar a proteger, sanar y cuidar a los elefantes maltratados rescatados de situaciones abusivas”.

Los elefantes del Elephant Retirement Park fueron rescatados de vivir en malas condiciones. Estos elefantes fueron liberados y llevados a este parque en medio de la naturaleza, donde están completamente libres de abusos.

Condujimos aproximadamente una hora de Chiang Mai al campo del distrito de Mae Tang para visitar el parque. La mañana comenzó recibiendo información, seguidamente conocimos a los elefantes y les dimos el desayuno, que para los pequeños era leche de soja y plátanos.

Luego continuamos viendo todo el parque y fuimos a un espacio más abierto para tener más interacción y prepararnos para su baño.  Los elefantes tienden a amar el agua y poner gruesas capas de barro sobre su piel. Esto ayuda a enfriarlos, combatiendo el calor y haciendo que se sientan renovados.

Rodaron y se sumergieron en el agua, dejando con su trompa fuera para respirar, a fin de enjuagar todo el barro antes de volver a la tierra.

Los elefantes son unos animales excepcionalmente amables y cariñosos cuando interactúas con ellos. Fue la primera vez que hacía algo así y fue una experiencia única, que no se puede expresar con palabras.

Después de eso, sentí mucho respeto por los elefantes y un fuerte sentimiento de satisfacción por el lugar donde iba destinado el dinero que pagué ese día.

Después de todo lo que aprendí de esta experiencia, sigo sintiendo un fuerte deseo de educar a otros sobre la importancia de respetar y cuidar a los elefantes. Animo a los viajeros a que vayan y apoyen los parques éticos, manteniéndose lo más lejos posible de los que les infligen daño.

https://www.elephantretirementpark.com/

 

 

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